
Arrunchaditos
En los atardeceres de noviembre, cuando la noche gris oculta tu cara dulce en el crepúsculo, tu rostro se ilumina de alegría al ver los ojos brillantes de la fiera escondida. El bosque, nuestro bosque húmedo, sereno y gris, se oscurece sombrío y temeroso, y en el fondo de la penumbra el silencio no resiste al grito salvaje del búho hechicero. Allí sentados frente al cielo infinito, nos arrunchamos con gozo y pasión al calor de nuestros cuerpos en llamas. Lejos de mi historia y de mi país que se muere, o que tal vez resucita, hundidos aquí en estas…
Sirena
Recuerdo tu maravillosa piel delicada y dorada,tus cabellos suaves como hilos de seda oriental, libres al viento,tus ojos de gata curiosa, siempre listos, vivos y a la vez soñadores y profundos, como piedras preciosas encerradas en su joyero de secretos.Y tu silueta, ¡ah tu silueta!, delicada y esbelta como sirena indescriptible,«déesse de l’amour».
Nocturnas
Apareces en mis sueños como canto de alondrasque ilumina el camino de mis noches de calma y de paz.Siempre tendido en el lechomis ojos cerrados observan tu faz.Y mis oídos escuchan tus murmullos de pasiónY mis labios se humedecen al contacto de tu amor.

Qué animal, ¿eh? Qué animal complicado el hombre: es inteligente y burro».

La historia es igual de leve que una vida humana singular, insoportablemente leve, leve como una pluma, como el polvo que flota, como aquello que mañana ya no existirá.»

¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar”.

Relatos y Crónicas
Tragedia en el altiplano
Félix
Año nuevo, vida vieja
Los mercados ya no son como los pintan
Un lirón en el altillo
Sucedió un 19 de enero bajo una lluvia torrencial de invierno. Llegamos en nuestro pequeño auto cargados de mil y un cachivaches, últimos recuerdos de nuestra vida pasada. Al final de la ruta, el lodo de la pequeña loma que…
Notas al margen

