Fernando Rueda-Olier

Periodista y reportero gráfico, mi historia es un cataclismo entre dos mundos: infancia y juventud al calor de un hogar colombiano, estudios de periodismo en Bogotá para después construir mi vida familiar en Francia, donde resido con mi esposa y mis hijos desde hace 40 años.
Mi trabajo como reportero gráfico ocupó una buena parte de mi vida profesional, para luego dejar paso a la escritura de relatos inspirados en mi pasado latinoamericano y, más recientemente, crónicas de la vida cotidiana en mi segunda patria.

Perezoso de la costa caribe.

Los manglares de Rincón del mar

En Colombia, a tan solo dos horas al sur de Cartagena de Indias, las aguas del mar Caribe se mezclan en los manglares de Rincón del mar, pequeño pueblo de pescadores de atarraya. Durante muchos años, esta joya natural fue abandonada hasta convertirse en un basurero salvaje y hediondo. Las consecuencias de este abandono fueron […]

Glis Glis el Lirón

Glis Glis León

Quienes leyeron mi historia de Un lirón en el altillo, conocen bien a Memé, Zizí y Cela. El tiempo pasó y la familia creció. Nosotros tuvimos un segundo nieto.

Azú, un Felix

Félix

Al final de la década de los 70, una familia singular, de origen sin duda italiano, hizo irrupción en nuestro barrio popular. Llegaron tal como se fueron: sin muebles ni cajas de trastes; sin saludos de bienvenida ni grandes abrazos de despedida; sin pasado, sin futuro. Desde ese entonces, la paz desapareció de nuestras vidas y, hoy aún, un dolor perenne nos agobia el alma herida.

Encuentros casuales

Un día encontré en la playa a una amiga de viejas lides. Es una de esas personas hermosas que saben contar, con color y sabor, cualquier historia, por banal que parezca. Según ella, los encuentros casuales no existen: son siempre el fruto de un destino trazado por la vida. Tal vez. En todo caso, son

En el jardín

Flores primaverales efímeras de mi jardín y de prados de otros lugares. Aunque cada año regresen es mejor guardarlas en un cajón de los recuerdos, para observar sus rayos multicolores en invierno, al calor de la chimenea.

A Luis Rada

Una nota de recuerdo para un gran amigo y hombre de letras que nos dice adiós. En realidad se trata más bien de un buen hasta siempre porque vivirá eternamente en sus textos, en nuestros recuerdos, en su historia. Gracias Llave por tu vida.

Año nuevo, vida vieja

Heriberto Forero es un hombre circunspecto. Vive en un pequeño apartamento de dos piezas en un barrio popular del suroccidente de Bogotá. Su vida de cincuentón solitario transcurre de manera monótona y fútil.

error: Content is protected !!
Scroll al inicio