Félix
Al final de la década de los 70, una familia singular, de origen sin duda italiano, hizo irrupción en nuestro barrio popular. Llegaron tal como se fueron: sin muebles ni cajas de trastes; sin saludos de bienvenida ni grandes abrazos de despedida; sin pasado, sin futuro. Desde ese entonces, la paz desapareció de nuestras vidas y, hoy aún, un dolor perenne nos agobia el alma herida.
